Rehabilitación y desarrollo de habilidades para la empleabilidad

Sin duda, uno de los principales desafíos que  nos hemos planteado como corporación es impulsar la reinserción tanto social como laboral de personas que egresan del programa de rehabilitación, y que tienen las ganas y la intención de aportar a la sociedad.

No obstante, la reinserción es una de las etapas más críticas del tratamiento, porque la persona, luego de estar un año o más en un sistema protegido, de haber sufrido daño cognitivo y/o aislamiento de su entorno familiar y social por causa del consumo, debe enfrentar el mundo social y laboral con las herramientas ya adquiridas que, en la mayoría de los casos, son insuficientes.

Lo anterior, constituye una preocupación para nuestra corporación. “Si la persona egresa estando cesante, las posibilidades de recaída aumentan exponencialmente, lo que es alarmante. De ahí la exigencia de que todo usuario salga con un trabajo en el cual desempeñarse o con una instancia de estudios formal”, señala el Gerente de Tratamiento y Director del Centro San Joaquín, Matías infante.

Para ello, contamos con diversas herramientas que permiten a nuestros usuarios reinsertarse exitosamente en el mundo laboral. Es el caso del “Apresto laboral”, cuyo propósito es generar competencias y desarrollar habilidades tanto técnicas como blandas para la empleabilidad.

De esta forma, a través de talleres laborales y un conjunto de otras acciones sistemáticas, trabajamos en la rehabilitación y el proceso de reinserción socio laboral futuro, los cuales, en su conjunto, permiten reforzar, reparar y fortalecer destrezas, competencias –responsabilidad, puntualidad, higiene, cumplimiento de instrucciones, metas y conocimientos que más adelante les permitan reinsertarse adecuadamente a la vida social.

Por otro lado, impulsamos la capacitación en oficios, donde el 100% de los usuarios realiza talleres laborales y de instalación de hábitos laborales. Además, se les apoya en la búsqueda de trabajo y se realiza seguimiento del egresado.

Finalmente, apostamos por la inclusión laboral por discapacidad. En 2019, Corporación La Esperanza se presentó como institución benefactora de la Ley de Inclusión Laboral (21.015) y fue aceptada por el Consejo de Donaciones del Ministerio de Desarrollo Social como institución acreditada para capacitar, incluir y reinsertar laboralmente a personas con discapacidad, derivadas del consumo de drogas.

“Esta fue una excelente noticia, ya que es primera vez que una institución que trabaja en rehabilitación y reinserción de personas con consumo severo de drogas es acreditada para este fin y primera vez que se valida que una persona con consumo severo de drogas puede tener discapacidad temporal o permanente originada presumiblemente por ese consumo”, apunta Matías Infante.

Esperamos que todos los esfuerzos que como Corporación realizamos sean un aporte en materia de inclusión y que podamos ayudar a dar una nueva oportunidad a aquellas personas que quieren dar un giro positivo en sus vidas.