REINSERCIÓN SOCIAL Y LABORAL GRACIAS A EMPRESAS QUE COLABORAN CON NOSOTROS

En el ámbito de tratamiento, La Esperanza específicamente comprende rehabilitación y reinserción laboral, social y familiar. Nuestro modelo de tratamiento es de abstinencia total y tiene especial énfasis en el desarrollo humano y de competencias laborales y habilidades para la empleabilidad. La duración del tratamiento es de 2 años aproximadamente: primer año intensivo en modalidad internado o ambulatoria, con 12 a 18 meses posteriores de acompañamiento en la reinserción, etapa en que nuestros usuarios se incorporan al mundo laboral de manera estable (condición excluyente para pasar a esta etapa) y asumen su rol familiar y social, tanto si se trata de personas con discapacidad como sin ella.

 

Solo tras dicho período, se considera que la persona ha concluido con éxito su tratamiento, clasificándose como “re educado(a)”.

Desde un inicio, el 100% de los usuarios realiza talleres laborales y de instalación de hábitos laborales para cumplir uno de los objetivos principales que es la reinserción laboral. Entre estos talleres se encuentran: taller de maquila, de orillado de alfombras, de madera, de huerto, de cocina, de computación y de trabajo en madera, entre otros. Por años, distintas empresas como es el caso de Supremo, han comprado los productos realizados en estos talleres por nuestros usuarios, por ejemplo las cajas de té, que Supremo regala a sus empleados. Queremos aprovechar esta instancia para agradecer dicho apoyo a las distintas empresas que han colaborado con nosotros de esa manera, e invitar a seguir comprando regalos corporativos con sentido en: https://www.corporacionesperanza.cl/empresas/.

 

Debido al consumo severo y prolongado de drogas y alcohol, algunos de nuestros (as) usuarios(as), padecen de limitaciones o deficiencias –temporales o permanentes- que no les permiten interactuar con su entorno de manera plena y efectiva, en igualdad de condiciones con los demás. De esta manera, la dimensión de reinserción laboral de nuestro programa, hace posible que ellos (as) vuelvan a ser laboralmente activos (as), a sentirse útiles y funcionales en la sociedad, algo fundamental desde el punto de vista de la dignidad humana, dando sentido a su rehabilitación. Asimismo, es indispensable para su permanencia a lo largo del tiempo.

 

La reinserción es una de las etapas más críticas de tratamiento, porque luego de estar un año o más en un sistema protegido (a), y lógicamente tras el daño cognitivo y/o aislamiento de su entorno familiar y social por causa del consumo, el individuo debe enfrentar el mundo social y laboral con las herramientas ya adquiridas. Si la persona egresa estando cesante, las posibilidades de recaída aumentan exponencialmente. De ahí la exigencia de que todo usuario (a) salga con un trabajo en el cual desempeñarse y/o una instancia de estudios formales.